TÉ CON LECHE AL ESTILO DE HONG KONG

El té con leche al estilo de Hong Kong, llamado a menudo té con leche dai pai dong, es una bebida originaria de Hong Kong consistente en té negro endulzado con leche evaporada (no condensada), que suele tomarse en el almuerzo. Aunque procede de Hong Kong, se encuentra también con frecuencia en restaurantes de que sirven comida de estilo hongkonés y occidental de Hong Kong. En Malasia se denomina teh see.
El té con leche hongkonés procede de la épica colonial británica. La costumbre de tomar el té, concretamente té negro con leche y azúcar, se popularizó en Hong Kong. El té con leche hongkonés es parecido, salvo por el uso de la leche evaporada en lugar de leche normal. Se le llama así para distinguirlo del té chino (茶, cha), que se sirve solo.
El té con leche al estilo de Hong Kong se hace con una mezcla de varios tipos de té negro (cuya proporción suele ser secreta en el caso de fabricantes de té famosos), leche evaporada y azúcar, añadiendo esta el cliente a su gusto cuando se pide para llevar. El uso de leche condensada en lugar de leche evaporada y azúcar da al té una textura más rica, y algunos locales de Hong Kong espesan la bebida aún más removiendo en ella un huevo crudo en el momento de servirla (cuando el té no está tan caliente como para cuajarlo).
Para hacer el té se lleva a ebullición el agua con el té (de 1 a 3 cucharadas por taza, según como se desee de fuerte), dejándose macerar unos 3–6 minutos. El té suele ponerse en una bolsa de tela antes de añadir el agua a la olla para filtrarlo, o si no se tiene una disponible se cuela. Mucha gente también retira la olla del fuego cuando tras hervir unos 3 minutos, haciéndolo hervir luego de nuevo. Este proceso puede repetirse varias veces para lograr un té más fuerte.
El rasgo clave del té con leche hongkonés es el empleo de una bolsa de tela para filtrar las hojas, aunque también puede usarse otro tipo de filtro o colador. Las bolsas de tela no son imprescindibles pero sí preferibles. A la bolsa se atribuye el lograr un té más suave, que desarrolla gradualmente un intenso color marrón como resultado la prolongada maceración. Esto, junto a la forma del filtro, que recuerda a una media, da al té el apodo de té con leche de media (chino: 絲襪奶茶), que se usa en Hong Kong pero no tanto en la China continental y en los barrios chinos extranjeros.
Existe debate sobre la forma auténtica de hacer el té con leche, es decir, el orden en el que se añade cada ingrediente. Alguna gente argumenta que la leche debe ponerse antes de verter el té, mientras otros dicen lo contrario. La mayoría de la gente considera ambas formas auténticas. Sin embargo, en el pasado el té con leche solía hacerse añadiendo el té a la leche. Se dice que las tazas podían romperse si primero se vertía el té, que podía estar a 80–90ºC. También se dice que la leche se esteriliza cuando se le añade el té hirviendo.

El té con leche es una parte de la vida diaria de muchos hongkoneses, sirviéndose típicamente como parte del almuerzo, pero también para desayunar o cenar. Juega casi el mismo papel omnipresente que el café en Occidente. Aunque no se ofrece en los rEstaurantes cantoneses más tradicionales ni en los salones de té dim sum, es una bebida estándar en los restaurantes de estilo occidental hongkonés y los cha chaan tengs, así como en los históricos dai pai dongs. Suele servirse en una taza de cerámica (llamada a menudo ‘taza de café’, 咖啡杯) en vasos de plástico altos y cilíndricos.
Por contra, algunos residentes y turistas occidentales no tienen al té con leche en gran estima. La edición de 2006 de la Rough Guide to Hong Kong and Macau compara desfavorablemente el té con leche local con el «correcto» té inglés servidos en hoteles y cafeterías occidentales más formales como The Peninsula, aludiendo a diferentes preferencias culturales.
Actualmente suele prepararse té con leche helado añadiendo cubitos de hielo. Sin embargo, antiguamente, cuando las máquinas para producir cubitos no eran populares, se elaboraba poniendo el té con leche caliente en una botella de cristal que se enfriaba en un frigorífico. A veces el té se vertía en botellas de Vitasoy o Coca-Cola, y se vendía en ellas. Actualmente esta tipo de té con leche «embotellado» es raro en Hong Kong. El té con leche helado en lata o botella de plástico puede adquirirse en muchas tiendas de conveniencia de Hong Kong, como 7-11 y Circle K.
En el caso del té con leche helado con cubitos de hielo, el agua de estos diluye la bebida al derretirse, afectando a su sabor. Por eso mucha gente prefiere la forma antigua de elaborarlo. Actualmente algunos cha chaan tengs sirven té con leche helado sin hielo, enfriándolo en un refrigerador. Otra forma es poner la taza o botella en un baño de agua fría.Esto se publicita a menudo para atraer a los clientes.
El cha chow es té con leche preparado con leche condensada en lugar de leche evaporada y azúcar. Su sabor, como es de esperar, es más dulce que el del té con leche normal.
La combinación de té con leche y café se llama yuanyang
Fuente:wikipedia
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JUEGO DE TÉ CHINO EN LA BODA REAL DEL AÑO

Un juego de té encargado por una ciudadana china a maestros de la capital de la porcelana, Jingdezhen, llegará al palacio de Buckingham esta semana como regalo para la boda del príncipe Guillermo y su prometida, Kate Middleton, informa hoy el diario oficial "China Daily".
El juego de té está grabado con símbolos tradicionales chinos de gran significado y ha sido aceptado por la Casa Real Británica como regalo de bodas.
La idea de este presente fue de Zhu Xiaoju, una ciudadana china y antigua estudiante en el Reino Unido quien, tras hablar con sus amigos, escribió a la familia real británica para que aceptara su regalo con motivo del enlace que se celebrará el próximo viernes.
Tras recibir el consentimiento del palacio de Buckingham, Zhu se dirigió a la localidad Jingdezhen, en la provincia oriental de Jiangxi y famosa por ser el lugar originario de la porcelana más fina en el país asiático.
En Jingdezhen, Zhu se puso en contacto con los mejores maestros y talleres y durante diez días estuvieron ideando un refinado juego de té con el fin de "desear lo mejor para la pareja a través de la cultura tradicional china", manifiesta la artífice de la idea al diario oficial.

El diseño final consiste en una tetera de forma octagonal decorada con los tradicionales colores azul y blanco y los nombres de Guillermo y Kate grabados en la superficie.
Tanto la tetera como las tazas están ornamentados además con complicados dibujos de ciruelos en flor, orquídeas, crisantemos y bambúes, cuatro plantas que representan, respectivamente, lo sublime, la rectitud, la modestia y la pureza.
Zhu Xiaoju también decidió poner un nombre al juego de té, al que bautizó como "Dian Xi", inspirado por el vaso de libaciones de uno de los protagonistas de la novela épica de Cao Xueqin "El sueño de las mansiones rojas", uno de los clásicos de la literatura china, escrito durante las dinastías Ming y Qin (1644-1911).

Jingdezhen
Esos dos caracteres se remontan también a un poema de Li Shangyin (813-858) escrito durante la dinastía Tang y que indica "afinidad y acuerdo mutuos".
"Con este juego de té, quisiera felicitar al matrimonio real y también espero que se convierta en un medio para el intercambio cultural entre Oriente y Occidente", concluye Zhu.
Fuente: www.abc.es
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LA LEYENDA DEL TÉ DE LONGJING

En tiempos muy antiguos, en un valle había una pequeña aldea donde sólo vivían diez familias. Esta aldea se llamaba Longjing.
En las pendientes, se cultivaban cereales y en las montañas, se plantaban árboles y bambú. Pero, a pesar del arduo trabajo de los aldeanos, apenas si tenían para vivir.
Fuera de la aldea, en una choza, vivía una anciana. Ya no le quedaban fuerzas para dedicarse a las faenas del campo. Lo único que podía hacer era cuidar 18 viejos arbustos de té que su esposo había plantado hacía decenas deaños. Por falta de buen abono y cuidado, el rendimiento era muy pobre: sólo unos cuantos kilos de té al año.
Esta anciana era muy buena. Prefería pasar la vida llena de privaciones a cambio de tener siempre té para los viajeros. Había construido dos bancos bajo el cobertizo y todos los días invitaba a unos cuantos viajeros que pasaban en frente de su casa a tomar té.
Un día, en víspera del Año Nuevo, cuando la nieve cubría los campos, todos los aldeanos preparaban comidas para los festejos, menos la anciana que no tenía con qué preparar nada. Sólo le quedaba un poco de té. Siguiendo con su costumbre comenzó a preparar té para los viajeros. En ese momento volvió la cabeza y vio un viejo cubierto de nieve que abría la puerta de la casa. La anciana lo invitó a pasar.
-Dese prisa. ¡Entre! Hoy hace mucho frío.-El viejo se sacudió la nieve y fue a sentarse frente a la chimenea.
-¿Qué está preparando?-le preguntó a la anciana.
-Té.
-¿Sólo té? Si hoy estamos en vísperas de Año Nuevo y todo el mundo está preparando comida. ¿Por qué usted...?
-¡Ay!, vivo sola y soy muy pobre. No tengo nada para preparar. Sin embargo, he decidido invitar a los viajeros a tomar té. Esta es la única obra buena que puedo hacer en beneficio de los demás.
-Pero usted no es pobre, no. Fuera de su casa tiene usted un tesoro-le dijo el anciano riéndose.
La anciana abrió la puerta y alargando el cuello miró hacia fuera: todo permanecía igual. Ahí estaba el cobertizo, los dos bancos, y en una esquina, un mortero de piedra lleno de basura de muchos años.
-Sí, allí está el tesoro-dijo el viejo indicando el mortero gastado.
-Por favor, no haga ninguna broma. Nadie que esté en su sano juicio puede creer que un mortero como ese sea un tesoro. Si le gusta, lléveselo a su casa.
-No, de ninguna manera. No puedo llevarme un tesoro sin pagarle nada. Véndamelo por favor. En seguida, voy a llamar a la gente para que me lo lleven.
Salió contento de la casa y se fue caminando bajo la nieve.
La anciana, avergonzada por la suciedad del mortero, decidió limpiarlo. Primero sacó la basura y la enterró cerca de las raíces de los 18 arbustos de té. Luego, con agua, lo limpió dentro y fuera. Finalmante, echó el agua sucia sobre las raíces de los arbustos. En ese instante, volvió el viejo acompañado con unas personas.

-¡Ay! ¿Dónde está el tesoro? ¿Qué ha hecho con él? -gritó el viejo al ver el mortero tan limpio.
-¿Acaso no está aquí?-dijo la anciana un poco confusa.
-Yo le pregunto por las cosas que estaban dentro de él-le contestó.
-Oh, la basura. La he enterrado cerca de las raíces de los arbustos de té.
El anciano lo sintió mucho -¡Qué lástima! El valor del tesoro estaba justamente dentro de la basura de tantos años. Ya que la ha enterrado sin saber lo que era, esto beneficiará a los arbustos de té y podrá seguir haciendo su obra de bien.
Y el viejo salió con las demás personas. Pasó el Año Nuevo y llegó la primavera. Los 18 arbustos brotaron copiosamente. Las hojas que recogió eran de una textura delicada y aromáticas. Los vecinos propusieron a la anciana sembrar las semillas de estos arbustos en la montaña luego de talar los árboles, bambús y cosechar el grano. Y así, con el paso del tiempo, Longjing se cubrió totalmente de arbustos de té.
Este té, que se producía en estas montañas, se diferenciaba de los otros por su sabor especial, su delicadeza y su aroma peculiar, empezó a ser conocido en todo el país con el nombre de té de Longjing. Precisamente, por esta historia, los productores de té afirman hasta hoy día que los 18 arbustos de la anciana son los antecesores del Té de Longjing.
Publicado en http://leyendas-paganas.blogspot.com/2005/12/la-leyenda-de-t-de-longjing.html
