ROBERT FORTUNE,EL LADRÓN DE TÉ

El té tiene una historia larga y turbulenta, llena de intriga, aventuras, fortunas perdidas y ganadas, guerras y revoluciones, de estética religiosa, expresión artística y cambio social.
Una placa sobre el muro del número 9 de la calle Gislton, en Londres, recuerda a los transeúntes: “ Aqui murió el botánico Robert Fortune en el año 1880”.
Pero quién fue Robert Fortune…. Pocos son aquellos que conocen la extraordinaria aventura de este hombre, que a mediados del siglo XIX, y en sus propias narices, logró violar los secretos celosamente guardados por los chinos sobre el té y sus procesos de elaboración.
Hacia el año 1840, China era el único productor mundial de té de calidad, y por casi 200 años, la Compañía de las Indias Orientales ( al servicio de la Corona Británica) había estado vendiendo opio a China, y comprando té a cambio, para luego venderlo al resto del mundo.-
Dependiente de la China, la Compañía de las Indias Orientales se dio cuenta de que el té podría ser cultivado en la cordillera del Himalaya , ya que su ubicación geográfica y condiciones climáticas eran similares a las mejores regiones chinas donde se cultivaba el té: una gran altura, suelo rico en minerales, alternancia de lluvia y niebla para regar las plantas del té y sombra para protegerlas del sol abrasador.-
Pero el único problema era que el té en China era considerado como un secreto de estado, y como tal, estaba fuertemente custodiado.-
Es así que en el año 1848, todas las miradas se dirigieron hacia Robert Fortune, quien ya había viajado a la China entre los años 1842 a 1845, como estudioso de la Sociedad de Hortícultura de Londres, y por lo tanto, tenía conocimiento de las costumbres de ese país tan lejano, había adquirido la destreza necesaria para manejar los “palitos” en las comidas, y había enviado en su viaje de vuelta un centenar de plantas hasta entonces desconocidas en Occidente.

Además, había declarado que el té verde y el té negro provienen de la misma especie… toda una herejía para la comunidad científica occidental!!!!
Fortune recibió instrucciones expresas de la Compañía de las Indias Orientales: "Además de la recolección de plantas de té y semillas de las mejores localidades para su transmisión a la India, será su deber aprovechar todas las oportunidades para adquirir información en cuanto al cultivo de la planta del té y su fabricación en la misma forma en que es practicada por los chinos, y tomar nota de todos aquellos asuntos que considere conveniente que los encargados de la supervisión de los viveros de té en la India deban conocer ".
La misión estaba planteada y Robert Fortune se transformaría en un espía que tendría que infiltrarse en las plantaciones de té de la China, obtener sus preciosas semillas, y transportarlas a la India.
La tarea era más que peligrosa, ya que se trataba ni más ni menos de robar los secretos del té a quienes los había guardado celosamente para sí por miles de años.

Si era descubierto, se expondría a una muerte terrible, ya sea en manos de las autoridades, o de los ladrones o vagabundos que encontaría en su viaje. Ni siquiera Marco Polo se había adentrado en el corazón de la China.
Aprendió mandarín,adotó el traje local,se afeitó la cabeza y se puso una cola de caballo; así pudo entrar en la ciudad prohibida de Souchow sin llamar la atención.
Fortune hizo varios envíos a Inglaterra durante los tres años de su primera misión.
Su segundo viaje a China para la empresa de las Indias Orientales fue para obtener las mejores plantas para establecer plantaciones de té en la India. Una vez más, se disfrazó como el chino "de una provincia lejana, contrató a un intérprete, y se dirigió a las regiones de cultivo del té del país. Sus esfuerzos resultaron fructíferos con el envío de más de 20.000 plantas. Así se estableció la industria del té en la India.
Fortune hizo dos viajes más a China (1853-56, 1858 a 1859) y un viaje a Japón (1860-1862), y fue responsable de la introducción de más de 120 especies de plantas para los jardines occidentales. Sus publicaciones incluyen:
- Andanzas "Tres Años, en las provincias del norte de China" (1847)
- 'Un viaje a los Países del té de China "(1852)
- "Una residencia entre los chinos '(1857)
- "Yedo y Pekín '(1863)
Vivió cómodamente en el producto de las ventas de su libro y disfrutó de un largo retiro. Él murió en 1880.
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TÉ DE CRISANTEMO

El crisantemo es una de las flores más famosas de China, donde se puede encontrar en cualquier sitio. Es muy rica en variedades y tiene una fragancia suave y delicada, además de asombrosas propiedades. Debido a que es una flor muy común y también una comida medicinal, los chinos han conservado la practica de tomar crisantemo desde hace miles de años. El crisantemo blanco es el que se añade al té, mientras que las hojas de la flor se añaden también a veces a la mezcla.
La variedad más famosa de todas son la que crece en Hangzhou, más exactamente en la ciudad de Tongxiang, en Zhejiang, y el crisantemo de tributo de Huizhou, que crece en el monte Huang. Este último en particular, es la bebida más saludable ya que al crecer en la alta montaña no está contaminado en absoluto. Al escoger la flor, muchos prefieren los crisantemos más blancos y granes, aunque sin embargo la mejor elección son los crisantemos más pequeños y amarillentos, y más feos.

El efecto del te de crisantemo está recogido en el libro compendio de la medicina china: está ligeramente frío por naturaleza, el sabor es dulce y libera el viento caliente del cuerpo, eliminando el la hiperactividad del hígado, y mejorando la visión. La medicina moderna también ha demostrado sus propiedades curativas, como que puede ayudar a reducir la presión sanguínea, eliminar células cancerígenas, expandir la arteria coronaria y prevenir contaminación bacteriana. Un consumo continuado puede ayudar a incrementar los niveles de calcio y regular la función del miocardio, así como a reducir el colesterol, por lo que es especialmente bueno para gente en edad madura. Es bueno para la vista, previniendo la conjuntivitis y los ojos rojos. Además, su aroma es rico y refrescante, lo que ayuda a relajarse y eliminar el dolor de cabeza.
Fuente: http://spanish.china.org.cn
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EL TÉ MUNDANO

Hay distintas versiones sobre los orígenes del té. Sin embargo casi todas lo sitúan entre la India y China. Más allá de los hábitos fundantes tanto en Oriente cuanto en Occidente, la popular infusión tiene sus modos de beberlo y prepararlo.
Esos rituales en torno a las delicadas hojas o hebras, que dejan su sabor y aroma en el agua caliente que las macera, en derredor del mundo son muchos. Los chinos por ejemplo destacan un ambiente cálido y armonioso, un anfitrión atento pero no invasivo. En este caso no es un modo de hacer unívoco como en el caso de Japón pero, sin embargo, hay exacto respeto por la ceremonia que cuenta con pequeñas tazas sin asa y teteritas de arcilla.
En China los tés más utilizados provienen de plantaciones de Taiwán que, dependiendo de la producción que se pretenda, reciben diversos tratamientos (ver recuadro). La temperatura del agua es otro factor importante, para el té verde: entre 75 y 85º C para los rojos u oolongs a un poco más de temperatura pero sin hervir.
Entre los pasos destacados, quien sirve coloca agua hasta la mitad de la taza; el resto será “afecto” y, antes de probarlo, el invitado debe olerlo, golpear tres veces la mesa con el dedo y posteriormente tomar en sorbos pequeños. Tras degustarlo comparan los sabores y aromas con las tazas que se beban a lo largo de la reunión. Cuatro principios básicos rondan el rito: He –armonía-; jing –respeto-; mei-belleza-, y zhen –verdad-.

La ceremonia del té japonesa en tanto, también implica hospitalidad y un tiempo para compartir. El anfitrión usa kimono. Debe haber un arreglo floral en la estancia destinada -denominada casa de té- incienso, así como una cerámica especial. Es habitual un rollo en la pared con caligrafía o pintura; esto define al agasajado.
El equilibrio entre los gestos apropiados y las frases acordes al momento es un trabajo al que deben abocarse -especialmente los occidentales- para no faltar el respeto. El equilibrio ambiental, por otra parte, es de gran relevancia: está dado en el metal de la tetera, la madera del carbón, la tierra de la cerámica, el fuego para calentar y el agua con la que se prepara la bebida. Un gesto de humildad es sacarse los zapatos y colocarse de rodillas. Incluso en muchas casas de té se ingresa en esa posición.

No se puede hablar de té sin nombrar a Inglaterra donde per cápita se consume más de 2 kg de Camellia sinensis. El Afternoon tea es un clásico que se impuso en la realeza y que los ingleses trasladaron a sus casas nobles y a sus colonias a comienzos del siglo XVII. Hoy es posible vivirlo con la opulencia de otros tiempos o la sencillez de un encuentro casual.
Entre las 15 y las 17, con scones, sandwiches o tartas frutales, la hora del té debe honrarse. En la actualidad es muy cool llegar a hoteles de lujo, en los que en ambientes refinados y elegantes se sirve la infusión de forma glamorosa. En el Hotel Claridge's un arpa acompaña el servicio por el que se abona aproximadamente 30 libras. El Ritz es lo más top. El promedio de gastos es de 40 libras pero los vale. Todo el jet set y famosos del mundo en un mismo sitio.

En Granada hay que detenerse en las teterías árabes y dejarse cautivar. En las Caldererías en la parte baja del Albaicín las cartas de tés contienen diversos tipos -hasta 50- con sugestivos nombres como Embrujos de la Alhambra, Pasión de Granada o Amor turco. El ambiente con todos los toques orientales de sedas y coloridos almohadones, está presto para tomarse un tiempo para disfrutar.
El té se lleva a la mesa en bellísimas teteritas de metal y se sirve en pequeños vasos de vidrio decorados con arabescos dorados. Uno de los ejemplos contiene camellia sinensis, canela, manzana, naranja y menta y algunos secretos que jamás descubriremos. En algunos locales sirven pastelería oriental basada en frutos secos como almendras, nueces, avellanas, también con miel, pasas y dátiles.


En Marruecos mientras se camina por las tiendas de los mercados, no es de extrañar que le ofrezcan un vaso de té de menta. No lo rehúse: es un placer más de los que encontrará en ese país. La India, por su parte, es el mayor productor mundial de té. En su suelo se consume preferentemente el negro y se convida a los invitados en cualquier ocasión o momento del día, generalmente con azúcar y leche.
Fuente:http://welcomelosandes.com/
