La Carta: Un día en La Tetería

Mañana

Es posible comenzar un día de otra forma. ¿Existe un lugar tranquilo en el centro? Tal vez La Tetería sea ese oasis.

Desayunar un bol de cereales y muesli, frutas del tiempo, frutos secos y yogur natural; tomar un sorbete de naranja y plátano, o un té. Escuchar música tranquila y respirar el ambiente de una calle muy especial.

Si aún tienes tiempo, o mientras trabajas con tu ordenador en nuestro entorno WIFI, puedes seguir disfrutando de infusiones,  batidos o saborear un buen café.

Llega el mediodía: la luz cambia, el sol comienza a inundar la calle, suenan las campanas de la Catedral y de la espadaña de San Agustín...

Tarde

Hay que pensar en otras cosas. ¿Una cerveza especial, un vino ecológico? Qué tal una deliciosa ensalada o un buen crep salado para acompañar.

La tarde es perfecta para descansar, quedar con los amigos o hacer un alto en las compras.

No hay nada mejor que un té o un café para que las palabras fluyan y los sentimientos afloren, la conversación puede evocar recuerdos de otros tiempos o lugares distantes. Bebidas indias de yogur con dulces sirios serán unos buenos cómplices.

La excusa es perfecta. El ambiente es perfecto. Despierta la imaginación. Puedes viajar sólo con tomar un té de la región india de Darjeeling, un té gyokuro de Japón o el gran yunnan de la ciudad de la eterna primavera en el oeste de China.

Noche

Tanto viaje, tantas emociones, vuelven a abrir el apetito. Anochece.

Un crep de chocolate con nueces y plátano, o mejor... de dulce de leche o crema de castañas. Para beber: un batido de frutos secos, de maracuyá. O tal vez una infusión digestiva pueda ser un buen epílogo.

La noche es exclusiva en este rincón. Sentarse en una mesa con la tenue luz de las velas, saborear una infusión relajante de menta con regaliz o un rooibo de pétalos de flores.

Recordar los avatares del día, y pensando en volver mañana a La Tetería para compartir nuevas experiencias y sabores.