Blogs

Tags

CÓMETE UNA TAZA DE TÉ de Wayne Wang

19/FEB

Nueva York, 1949. Después de la II Guerra Mundial, las mujeres chinas, que hasta ese momento no podían emigrar a los EE.UU., ya pueden entrar en el país. Ben Loy, americano de nacimiento, viaja hasta China para casarse con Mei Oi. Cuando regresa a Nueva York con su nueva esposa, tendrá que afrontar muchas presiones por parte de sus familiares, y eso hará peligrar su matrimonio.

Una historia más divertida sobre el papel que sobre la pantalla. Wayne Wang hace en realidad dos películas y la conexión entre ambas es demasiado débil: los protagonistas no tienen mucho papel, Wang los toma como pretexto para hacer una valiosa reconstrucción de la vida en Chinatown. Se esmera tanto en la descripción del escenario como en la exposición de una cultura y de un fenómeno extraños y difícilmente comprensibles para los espectadores occidentales.

Los personajes secundarios tienen más peso que los héroes, lo cual es lógico tratándose de una sociedad patriarcal, pero no son más graciosos y lo que se nos propone como una comedia no lo es tanto. Apenas un par de situaciones verdaderamente cómicas, y realizadas con gran pudor, demuestran la voluntad de Wang de tratar con desenfado su crítica a una de las formas más escandalosas del racismo: la que instauró por imperativo legal el Estado norteamericano impidiendo la perpetuación de la minoría china en el país. En cualquier caso, Cómete una taza de té es una comedia no sólo exótica por sus personajes, sino también por su concepción y estilo.

 

 

 

Añadir Comentario

Dejar este campo en blanco (anti spam):