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LAS LATAS VIAJERAS EN ASTURIAS, por Maite Beistegi

21/SEP
Después de tanto ir y venir del verano, de tanto cargar maletas, pendientes de las llamadas para embarcar, problemas con alguna que otra reserva de hotel, creo que es el momento de empezar a pensar en relajarse un poquito:
 
-“Peque, nos quedan unos pocos días...”
-“¡Por Dios, no seas tan pesimista, que aún somos jóvenes, Latty!”
-“¡Ahhh, me refiero a las vacaciones!”
-“Buenoooo, que susto, pensé que hablabas de...”
-“¿Te parece que cambiemos maleta por mochila, tacón por bota, y pamela por gorra?”
-“Miedo me das Latty, eres un poco peligrosa”
-“No, esta vez va de aire puro, de mucho oxigeno, de mucha altura... Tu déjate llevar y confía en mi”
 
Tiramos para el norte. Aparecen las nubes, pero el tiempo es muy agradable. Llegamos.
 
 
-“¿Que te parece, Peque?”
-“¡El cielo!”
-“Cálzate las botas, agarra el bastón, y yo llevaré la mochila. Rodearemos el Lago de La Ercina hasta el otro lado del Lago, ¿lo ves?, y visitaremos a los Pastores, ¿te parece bien?”
 
Llegamos a las cabañas de Las Reblagas. Nos sentamos  a descansar en una roca.
 
-“Uy, no es tan cómodo. Mejor nos sentamos en la hierba”
 
 
-“Latty, ¿estamos seguras aquí? ¡Este pollo nos va a desgraciar!”
-“Gallo, Peque, gallo”
 
 
-“Mejor nos aposentamos en la repisa de piedra, que aquí no llega. Anda, sube”
 
 
-“Nos gustaría llevar un poco de queso”, decimos a los pastores mientras echamos un vistazo dentro de una de las cabañas
 
Compramos uno, y volvemos a salir para seguir la conversación con los pastores mientras tomamos el aire.
 
 
 
-“Peque, ¿no sientes algo extraño en tu interior?”
-“Si, Latty, y no sé lo que es, nunca lo había sentido...”
-“Es la familia que tira!”, dice uno de los pastores
-“¿La Familia?¿Que familia? La nuestra está lejos
-“Ya, menos la que está sentada junto a vosotras. Creo que es prima segunda vuestra”, dice otro pastor
 
Después de unas cuantas preguntas, se confirma lo que nos cuentan los pastores. Somos primas.
 
-“Ya que nos hemos conocido, esperamos no perder el contacto. Mucho gusto”
-“Lo mismo digo. Pero antes de que marchéis, hagámonos una foto”.
Nos despedimos con un abrazo de nuestras primas las Té de Roca.
 
 
Volvemos a Cangas de Onís antes de que anochezca y para reponer fuerzas tras la caminada, tomamos una fresca sidra junto al Puentón.
 
Fotografía y texto: Maite Beistegi
 
 
 
 

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